domingo 4 de octubre de 2009

HA MUERTO MERCEDES SOSA

Una de las mejores voces que ha dado la música argentina se ha callado para siempre. A los 74 años, se ha muerto Mercedes Sosa. Una mujer comprometida con su tierra y con su canto que durante 60 años ha estado sobre los escenarios proclamando con su voz rotunda y sus canciones su apuesta por la vida y la justicia. Pero su repertorio no se limitó solamente al folclore de su país, pues supo incluir canciones de distintos paises y diversos autores, de poetas y escritores, poniendo en su voz el mensaje de sus textos. En España, desde que se presentó a mediados de la década de los setenta, cuando la música folclorica del cono sur americano irrumpió con fuerza en la Europa occidental, consiguió una buena legión de admiradores cautivados por la claridad y calidad de su voz y, sobre todo, por la belleza de sus interpretaciones. Se ha muerto Mercedes Sosa y su voz se ha callado para siempre. Qué mejor que recordarla viva y haciendo lo que mejor sabía: cantar.

Lo quiero hacer enlazando dos maravillosas canciones que, en su voz, alcanzaron el grado de magistrales. Por un lado "Alfonsina y el mar", que en su día ocupó una extensa entrada en este blog, a la que se puede acceder picando sobre el título de la canción. Y por otro, "Gracias a la vida", una gran canción de la folclorista chilena Violeta Parra que en la interpretación de Mercedes Sosa alcanzó su mayor grandeza y popularidad.




martes 5 de mayo de 2009

EN RECUERDO DE BAMBINO

Tal día como hoy pero de hace 10 años, en Utrera, murió Miguel Vargas Jiménez, Bambino. Pocos días antes del fatal desenlace, el 30 de abril, sus amigos organizaron un homenaje en el “Teatro Enrique de la Cuadra”, del que se vendieron todas las entradas al poco de ser puestas a la venta. Sería la última aparición pública de Bambino. Cinco días después, el 5 de mayo, a las cinco de la tarde, expiró.

En esta breve entrada escrita en su memoria, mientras escucho las canciones de su último disco, “Resucité”, grabado en Sevilla en el año 1966, con un Bambino ya mermado de facultades, pero con la experiencia de la vida acumulada en su manera de interpretar las canciones, recuerdo las palabras que pronunció su compadre Camarón de la Isla, al que ayudó ha abrirse paso en Madrid, cuando le preguntaron por el cantante utrerano: “Un artista de artistas”. Pero que sea el propio Bambino el que, en respuesta a una pregunta de Consuelo Berlanga en el programa “¿Qué pasó con?”, de Canal Sur Televisión, en 1996, nos cuente este episodio en el que deja constancia de su calidad como persona: “Yo lo vi en La Línea un día que fuimos a actuar allí, y él me dijo que sí, que quería ser artista, y yo me lo llevé a Madrid, pero él antes había estado con Miguel de los Reyes también, pero no de figura, sino cantando al grupo, al ballet, pero yo después lo coloqué en Madrid muy bien con Dolores Vargas, en un espectáculo, y después en Madrid, en vez de estar con él como artista de cuadro, procuré que entrara de figura, cantando él solo. Pero eso no quiere decir nada de que yo a Camarón lo ayudara. No ayudé a Camarón, Camarón se ayudó él solo porque era un monstruo como artista”.

Para completar este pequeño homenaje en recuerdo del décimo aniversario del fallecimiento de Bambino, enlazo un vídeo colgado en el Canal de Bambinoide, en YouTube que, junto a algunas de las imágenes de su mejor época, recoge algunos de los momentos del festival con el que se le homenajeó, como la llega en limusina al Teatro, su presencia emocionada en el acto, o algunos momentos del entierro. La música que da soporte a las imágenes, muy acertadamente, es uno de los temas de su último disco, “Tengo la experiencia”, original de José Antonio Ramírez Brenes, que parece como si fuera un retrato de la forma de ser del artista utrerano y un resumen de su intensa vida.


Si se han quedado con las ganas y quieren seguir escuchando al genial artista utrerano pueden hacerlo enlazando con otras dos entradas que estan alojadas en este mismo Blog:
-Bambino - Se me va
-Bambino - El reloj

En YouTube, para los fans de Bambino, es imprescidible visitar el Canal Utreraflash, en donde están alojados la mayoría de los vídeos que del artista de Utrera existen.

La página Web dedicada a mantener vivo el recuerdo de Bambino es RinconBambino.com, en donde se puede leer su biografía, recortes de prensa y artículos relacionados con su vida y obra, ver fotografías de sus actuaciones y las portadas de sus discos, escuchar su música y entrevistas, o ver vídeos de sus actuaciones... Imprescindible para los bambinoadictos.

viernes 1 de mayo de 2009

EN MEMORIA DE MIGUEL DE MOLINA

Miguel de Molina terminó la temporada de 1942 en Madrid, el día 23 de octubre, interpretando una de sus creaciones más populares, las “Sevillanas del Espartero”, en las que salía al escenario vestido de torero de guardarropía, pues era un gran aficionado a la fiesta de los toros. A la salida del teatro fue victima de un complot en el que fue secuestrado y llevado a un paraje situado a las afueras de Madrid llamado “Los Altos del Hipódromo”, que se encontraba en mitad de lo que actualmente es el Paseo de la Castellana, en donde recibió una brutal paliza por parte de una gente que, según cuenta en su libro “Botín de guerra”, el reconoció como falangistas que le conminaron a marcharse del país y, según cuenta en sus memorias, le dijeron: “En esta España no caben maricones como tú”.

A los pocos días de ese desagradable suceso se autoexiliaba con la intención de no volver jamás a su querida España, cosa que, salvo una pequeña estancia para realizar unas actuaciones en 1957, cumplió a rajatabla y, según confesó en los últimos años de su vida, ni aún después de muerto quería que lo trajesen. Él, que había sido un hombre libre y que nunca había ocultado su homosexualidad, que había aflorado en sus primeros años de adolescencia, y que presumía y hacía gala de ello, se marchó amargado por el trato recibido, asfixiado por el nuevo régimen, y asqueado por la doble moral de lo vencedores. Él, que había sido una de las primeras figuras del escalafón coplero a partir de la mitad de la década de los treinta, y que seguía teniendo un gran cartel incluso después de la derrota de la República, como demuestra el listado de actuaciones durante los años 41 y 42, empezó a verse marginado por los empresarios y obligado a aceptar cachet ridículos para su categoría y la fama de la que disfrutaba entre el pueblo llano.

Se instaló en Argentina y allí rehizo su vida privada y artística. Al poco de llegar a su segunda patria debutó en el "Teatro Cómico" de Buenos Aires, propiedad de la actriz Lola Membrives, el 14 de noviembre de ese mismo año, y lo hizo con la misma canción con que había puesto fin a sus actuaciones en España, las “Sevillanas del Espartero”, ante un decorado que representaba una plaza de toros. Siguió actuando hasta 1960, año en el que se retiró cuando contaba 52 años de edad y nunca más volvió a subirse a un escenario. Miguel Frías de Molina, que era su nombre de pila, había nacido en Málaga un 10 de abril de 1908. Murió en Buenos Aires un 5 de marzo de 1993 y esta enterrado en el cementerio de la “Chacarita”.

Como pequeño homenaje, y en su memoria, en el 101 aniversario de su nacimiento, va el sexto programa de “Latinos” que se puede escuchar en la columna derecha de este Blog, o descargar en Mp3 accediendo a la página en la que esta alojado, en donde se recogen once canciones de las más representativas de su repertorio y otra dedicada a él, “Dormido entre rosas”, compuesta e interpretada por el tristemente desaparecido cantante granadino Carlos Cano, con la que se cierra el citado programa. Como complemento de la anécdota que relato en esta entrada, referida a la última canción que interpretó en España, y con la que debutó en Argentina, las “Sevillanas del Espartero”, original de Valverde, León y Quiroga, enlazo un montaje fotográfico en el que la música que da soporte a las imágenes es la referida creación del inimitable Miguel de Molina, uno de los más grandes intérpretes de la canción española.


sábado 28 de febrero de 2009

COPLA ESPAÑOLA

En este viaje por la "copla" y sus intérpretes, que es el objeto de la cuarta entrega de “Latino’s Podcast”, se puede escuchar a lo más granado del escalafón coplero cantando alguno de sus grandes éxitos. Una docena de cantantes poniendo su voz en otras tantas canciones que no pueden faltar en ninguna selección de canción española.

“Copla” es el nombre con el que se conoce popularmente a la canción española, un género que se remonta a principios del siglo XVIII con el nacimiento de la tonadilla, cantar popular de aire picaresco que se popularizo en esa centuria y que, a raíz de su fusión con el folklore de los distintos pueblos de España, fue cristalizando en este género que podemos considerar como la mejor muestra de nuestra canción popular. Este lento proceso de fusión fue cuajando a lo largo del tiempo y ya, en la década de los años veinte, se puede hablar de un género musical definido y con personalidad propia. Pero fue en la década de los treinta cuando, gracias al cine y a las nuevas formas de reproducción sonora, se consolidó y llegaron los primeros triunfos.

En esa década, además de Estrellita Castro e Imperio Argentina, estrellas del cine y de la canción, destacaron dos personajes que mantuvieron una gran rivalidad en los escenarios y, dicen, fuera de ellos, eran Concha Piquer y Miguel de Molina. La primera llegó a ser considera la interprete más importante del género, se llego a decir que “la Piquer es la Copla”, y hasta finales de los cincuenta -en que se retiro repentinamente tras comprobar que estaba perdiendo cualidades y su orgullo no le permitía verse en segunda fila- se mantuvo en lo más alto. Miguel de Molina, después de la guerra, tuvo que emigrar a Hispanoamérica y desarrolló su carrera entre México y Argentina. En este país, que fue su segunda patria y, tras volver a España en los años cincuenta y ver que su estrella se había apagado, se instaló para siempre el gran cantante malagueño y allí murió, en Buenos Aires, en 1993.

Durante la cuarta y quinta década del pasado siglo vivió la “copla” su época de oro. Juanita Reina irrumpe con una fuerza extraordinaria al comienzo de los años cuarenta, arropada por su aparición en la película “La Lola se va a los Puertos” en donde interpreta sus primeros éxitos, enseguida se sitúa entre las más grandes. Lola Flores, también con el apoyo del cine, y su temperamento dentro y fuera de los escenarios, se coloca entre las preferidas del público. Juanito Valderrama, poco a poco, también va consolidada su carrera, aunque sus años más brillantes podemos situarlos en la década siguiente, en donde se encuentra con dos grandes cantantes que establecieron una gran rivalidad en los escenarios y en el cine: Rafael Farina y Antonio Molina.

Por esos años también triunfaron Pepe Blanco, un riojano afincado en Madrid y que, antes de dedicarse a la canción, ejercía de taxista, y la catalana Carmen Morell, que formaron pareja de éxito durante varias temporadas. A mediados de los cincuenta aparece en escena la última de las grandes voces de la “copla”, Marifé de Triana, pero tuvo la mala suerte de que cuando estaba en sazón, y nos ofreció sus mejores interpretaciones, el gusto de los españoles, sobre todo el de los jóvenes, estaba dirigiéndose hacia otros estilos que venían del extranjero y que traían de la mano nuevas formas de vida.

La “copla” se vio afectada por estos cambios y, poco a poco, pasaría a ocupar un segundo plano en los gustos musicales de los españoles. A partir de entonces se intentaron modernizar sus bases musicales, e instrumentales, para adaptarlas a los nuevos ritmos, y a los nuevos tiempos, y es curioso escuchar algunos de los intentos que han quedado grabados. Pero esa es otra historia de la que, si se tercia, en otra ocasión, podremos escribir y escuchar algo. Ahora es cosa de poner el punto final a esta entrada y de esto se debe ocupar el cantautor “granaino” Carlos Cano, uno de los últimos compositores que ha conseguido colocar varias de sus creaciones en primer plano y que, en su momento, significó un soplo de aire fresco para este género.

sábado 14 de febrero de 2009

MÚSICA DE CUBA Y MÉXICO

Dos nuevas entregas de “Latino's Podcast”, una dedicada íntegramente a la orquesta cubana “La Sonora Matancera”, y otra a la música mexicana, recogiendo un puñado canciones interpretadas por algunas de las grandes voces que ha dado el país azteca.

“La Sonora Matancera” se formó en la ciudad que le da nombre, Matanzas, en 1923. En sus 83 años de historia fueron más de mil las canciones que grabaron y 46 los cantantes que aportaron su voz a esta formación musical cubana. En este segundo programa de “Latino's”, que comienza y acaba con dos temas de caracter instrumental, son diez los cantantes que podemos escuchar y nos ofrecen una pequeña muestra del repertorio de una de las orquestas legendarias de Cuba.

El recorrido musical por México que se presenta en el tercer programa de “Latino's”, nos trae algunas de las voces más importantes que nos ha dejado la música popular mexicana en el pasado siglo XX y unas cuantas grandes canciones que han quedado grabadas en el subconsciente sonoro de la gente de los países hispano-americanos. Rancheras, corridos, boleros, huapangos y demás ritmos que nos muestran la extraordinaria riqueza de la música popular mexicana.

Nota: Se pueden escuchar ambos programas en el reproductor situado en la columna de la derecha. También es posible suscribirse al servicio Podcast, para recibirlo en el reproductor de su ordenador; o descargarse los programas, en formato Mp3, accediendo a la página en la que están alojados mediante el enlace situado debajo del reproductor.

viernes 23 de enero de 2009

LATINO'S PODCAST

Presentamos un nuevo espacio para escuchar música. Un programa que bajo titulo de "Latino's Podcast" pretende recoger algo de la música de raíz latina que se ha ido haciendo, a lo largo del tiempo, a uno y otro lado del Océano Atlántico.

El constante viaje de ida y vuelta entre una y otra orilla nos ha ido dejando un rico repertorio de canciones, estilos y ritmos que forman parte de nuestra vida y de nuestra memoria. Aunque sonaran temas actuales, el objetivo principal es rescatar las viejas canciones y a sus intérpretes, muchos de los cuales ya están muertos, otros olvidados o, simplemente, pasados de moda, pero que han ido dejando una huella que es imposible de olvidar y es preciso recordar.

El área de influencia de de la música latina abarca un extenso espacio geográfico que se distribuye a ambos lados del Océano, países de Europa, como España, Portugal, Italia o Francia; o de Hispanoamérica, como Cuba, Puerto Rico, México, Colombia, Argentina, Brasil, Perú, Chile y el resto de los que se sitúan al sur del río Grande o en las islas del Caribe. Música de estos países, en su mayoría de habla hispana, en las voces de los más destacados cantantes, sonaran en los sucesivos programas: copla, pasodobles, fados, tangos, rancheras, corridos, boleros, pasillos, son cubano, guarachas, rumbas, milongas, chacareras.... Todos los estilos que conforman un folklore de gran riqueza y que, en su momento, tendrán cabida en la programación de este espacio.

Para escuchar el primer programa, que es un viaje sonoro de reconocimiento por unos cuantos países y estilos de los anteriormente mencionados, pueden hacerlo en el reproductor situado en la columna derecha de este Blog, o bien accediendo a la página en donde se alojan: http://latinos.podomatic.com/, en la cual también pueden suscribirse al servicio Podcast, o descargar los archivos en formato Mp3.

miércoles 24 de diciembre de 2008

EL CAMINO DE LA VIDA - Héctor Ochoa

Esta canción, del compositor colombiano Héctor Ochoa Cárdenas, fue elegida en 1991, por votación popular, como la más bella canción colombiana del siglo XX. De haber estado en Colombia en el momento de la elección, sin ninguna duda, mi voto se hubiera sumado a su favor, porque desde la primera vez que la escuché se me pegó y pasó a formar parte de mi lista de canciones favoritas. La sencillez, contundencia y belleza de la letra aún consiguen emocionarme cada vez que la escucho. Los recuerdos de las distintas etapas de mi vida van reviviendo en mi memoria a medida que avanza la canción y, conforme va pasando el tiempo, mi situación se identifica con pasajes más avanzados de la letra. Pero para que una canción sea completa, redonda, es preciso que la música este a la altura de las circunstancias y eso es lo que ocurre con esta composición. Al ritmo ternario del pasillo colombiano, de clara influencia hispana, se desplega una melodía justa, precisa y pegadiza que se adapta perfectamente al mensaje y la intención de cada frase y que, por encima de todo, es una melodía bonita.

Héctor Ochoa nacio un día de San Juan, en Medellín, en el año 1934. Su afición a la música le llega por parte paterna pues su progenitor era compositor, director de banda y profesor de música. En sus tiempos de estudiante de bachillerato formó "El Trio de Oro", con el que obtuvo cierta repercusión en las emisoras locales, pero a la muerte de su padre tuvo que dejar los estudios y dedicarse a trabajar. Durante veinticinco años estuvo en una entidad bancaria en la que llegó a ocupar puestos directivos. Pero una canción, esta que nos ocupa, y de la que se han hecho más de 50 versiones, cambio el rumbo de su vida y consolidó su obra musical.

"El camino de la vida" superó el galardón conseguido en el año 1991 al ser la elegida, en 1999, y también por votación popular, como la "Canción del siglo XX en Colombia". Para acumular más información sobre el autor pueden visitar la página Web de Héctor Ochoa Cárdenas. El vídeo enlazado ofrece una excelente interpretación, en directo, de esta maravillosa canción en las voces y las guitarras de Marco Urdiales y el Trio Los Antares. Qué mejor, en estas fechas navideñas, que recordar esta canción que no es otra cosa que una canción de amor.

EL CAMINO DE LA VIDA

(Héctor Ochoa Cárdenas)

De prisa como el viento van pasando
los días y las noches de la infancia,
un ángel nos depara sus cuidados
mientras sus manos tejen las distancias.

Después llegan los años juveniles,
los juegos, los amigos, el colegio,
el alma ya define sus perfiles
y empieza el corazón de pronto a cultivar un sueño.

Y brotan como manantial las mieles del primer amor,
el alma ya quiere volar y vuela tras una ilusión,
y aprendemos que el dolor y la alegría
son la esencia permanente de la vida.

Y luego cuando somos dos en busca de un mismo ideal,
formamos un nido de amor, refugio que se llama hogar,
y empezamos otra etapa del camino,
un hombre, una mujer, unidos por la fe y la esperanza.

Los frutos de la unión que Dios bendijo
alegran el hogar con su presencia,
a quién se quiere más si no a los hijos,
son la prolongación de la existencia.

Después cuántos afanes y desvelos
para que no les falte nunca nada,
para que cuando crezcan lleguen lejos
y puedan alcanzar esa felicidad tan anhelada.

Y luego cuando ellos se van, algunos sin decir adiós,
el frío de la soledad golpea nuestro corazón.
Es por eso amor mío que te pido
por una y otra vez, si llego a la vejez, que estés conmigo.


sábado 6 de diciembre de 2008

Rumba Dragona EN CLAVE DE FOLK

EN CLAVE DE FOLK es el proyecto de un grupo de músicos aragoneses que se dedican a darle una vuelta de tuerca más al folklore aragonés. Eso es lo que ocurre con esta versión de "Rumba Dragona", un tema compuesto por Pepín Banzo Salvo, y dedicado a los "Danzantes de Zuera", que fue creado para dulzaina. El arreglo con el que se trata esta versión se aleja de los parámetros habituales de la música folklorica, tanto en su instrumentación como en su interpretación, y se acerca hacia ambientes más cálidos y bailables. La melodía y armonía originales posibilitaban su acercamiento hacia la rumba cubana y, a partir de ahí, se abren nuevos espacios para reinterpretar el tema de una forma absolutamente distinta. Creando una base ritmica y armónica adecuada el tema toma otra dimención, se abren espacios para la improvisación y los solistas, todos los músicos de la banda, puedan explayarse a gusto en su turno.

No decimos más, pasen, escuchen y vean al grupo EN CLAVE DE FOLK, interpretando esta "Rumba Dragona", en directo. Esta grabación fue realizada durante la actuación que tuvo lugar, en el "Centro Cultural" de Almudevar, Huesca, el pasado 29 de noviembre de 2008.

sábado 31 de mayo de 2008

LAS ACACIAS

Esta canción, “Las acacias”, me atrapó desde su primera audición. Me ocurrió con ella esas cosas que pasan, a veces, con algunas canciones, no sabes si es por el timbre de la voz, o por un giro melódico determinado, o por una frase concreta de la letra, o por la forma de cantarla el intérprete… lo cierto es que, no sabes cómo pero, se te fijan en el cerebro a las primeras de cambio y ya la tienes registrada, para siempre, en el cancionero de tu vida. Son un puñado, diez, quince, veinte canciones que, más que llegar tu a ellas, llegan ellas a ti; más que incorporarlas, por gusto, conscientemente, a tu memoria musical, se instalan por su cuenta entre tus neuronas, instintivamente, y disfrutan de un espacio privilegiado en la banda sonora de tu vida.

Fue curioso como llegó el disco LP que la contenía a mis manos. Lo recuerdo como si lo estuviera viendo. Era un día de verano, pongamos que del año ochenta o aledaños. Aprovechando la ausencia vacacional de la madre de un amigo, Alejandro, nos reuníamos en su casa a pasar el rato, a merendar, a jugar a cualquier cosa o, cosa habitual en aquellos tiempos, a escuchar música. En esto estábamos, escuchando unos discos de jazz que solo teníamos ocasión de escuchar en aquella casa. Revolviendo el montón de discos que había encima de una mesa, apilados en la pared, uno, el último del montón, fue a parar al suelo. Lo cogí y al ver de quién era -“Canta María Dolores Pradera”-, Alejandro me dijo que era de su madre, que lo odiaba y que, si quería, lo podía tirar por la ventana. Le propuse que me lo dejara para escucharlo en casa, a lo que me contesto que me lo llevara para siempre.

María Dolores Pradera era una cantante que me gustaba, tenía una cinta con sus canciones más populares, incluso, a comienzos de los años setenta, pude asistir, en compañía de mi hermana Milagros, a un concierto que dio en el Teatro Principal de Zaragoza. Creo recordar que la formación que la acompañaba estaba compuesta por "Los Gemelos", Santiago y Julián,a las guitarras y las voces, Pepe Evora, a los bongos, que aparecen en la foto contigua, y Miguel Palacios, al contrabajo. Con el disco de la madre de Alejandro bajo el brazo llegué a casa, empecé a escucharlo y, cuando llegó el cuarto corte de la cara A, me pasó lo que cuento en el primer párrafo de esta entrada. Allí, escondida entre los microsurcos del LP estaban “Las acacias”, una canción que, desde ese momento, nunca me abandonaría.

Pero, por no alargar demasiado este artículo, no vamos a hablar de María Dolores Pradera en esta ocasión, otras habrá en que lo hagamos porque razones y canciones no faltarán. Prefiero dedicar este espacio para hablar de los autores, más desconocidos y mucho más alejados en el tiempo. También resulta curioso observar el proceso de gestación de este tema, como la universalidad de la música consigue que, un poema español se complemente perfectamente con un estilo de música popular colombiana, para crear tan magnifica canción. El constante viaje de ida y vuelta entre un continente y otro llevaba en sus bodegas, junto a las mercancías que se iban intercambiando, las influencias culturales que, al mezclarse, han ido creando nuevas formas que han enriquecido a las dos orillas y de este intercambio se ha beneficiado, de forma muy especial, la música.

Vicente Medina Tomás, autor de la letra, nació en Archena, Murcia, España, el 27 de octubre de 1866. Su padre, además de jornalero, era conocido como “Juan de Dios el de los romances”, pues era gran conocedor de estos e incluso los recitaba por los pueblos del entorno. Este contacto con las historias del romancero y la lectura de los poetas del romanticismo debieron de ser poderosas influencias que lo llevaron hacia la poesía. Ingresó en el ejército y durante su estancia en Filipinas escribió sus primeros versos. A su vuelta colaboró con diversas publicaciones de Cartagena, se casó y publicó su primer libro, “Aires murcianos”, en 1900. Fue su obra cumbre, es un canto al sufrimiento de las gentes de la huerta del Segura. Ha sido considerado como uno de los escritores más importantes, sino el que más, de la región murciana y a quien se debe parte de su identidad regional. En 1908 emigró a Argentina en donde se convirtió en propietario agrícola. Después de 25 años, poco antes de la proclamación de la II República, regresó a su pueblo, pero en 1936, y debido a que había sido ardiente defensor del Frente Popular, volvió a la que consideraba su segunda patria, Argentina, en donde murió, en Rosario, el 17 de agosto de 1937.

Jorge Molina Cano nació en Medellín en 1898. Era sobrino de don Fidel Cano, fundador del diario “El Espectador” de Bogotá, pues su madre, María Cano, era hermana de aquel ilustre periodista. Por el lado paterno era medio hermano del importante empresario antioqueño don Carlos I. Molina, taurófilo a quien se debe la iniciativa y liderazgo de la construcción de la Plaza de Toros “La Macarena”, de Medellín, pues su padre, Rufino Molina, al enviudar poco tiempo después de nacido Jorge, contrajo segundas nupcias con María Cárdenas, matrimonio del cual nació “Don Carlos I”. Fue profesor de la escuela Normal Antioqueña, profesión que abandonó para irse, en larga gira de bohemia, por los países centroamericanos con su tiple, instrumento del que era un virtuoso ejecutante, y con su amigo Iván de Greiff, con quien solía cantar a dúo. Cuando regresó a Colombia, en el año de 1920, ya estaba completamente preso del alcoholismo y atrapado en la vida nocturna de bohemia cantinera. Totalmente atrapado por el vicio decide radicarse en Barrancabermeja, en busca de un ambiente alejado de la bohemia capitalina que le permitiera regenerarse, pero ya era tarde. Murió, en un cuartucho de dicha ciudad, en estado de lamentable y total pobreza, a la temprana edad de 29 años, el 13 de noviembre de 1927.

LAS ACACIAS
-Pasillo-
Letra: Vicente Medina Tomás
Música: Jorge Molina Cano

Ya no vive nadie en ella
y a la orilla del camino silenciosa está la casa,
se diría que sus puertas se cerraron para siempre,
se cerraron para siempre sus ventanas.

Gime el viento en los aleros,
desmorónanse las tapias,
y en sus puertas cabecean
combatidas por el viento las acacias.

Dolorido,
fatigado de este viaje de la vida,
he pasado por las puertas de mi estancia
y una historia me contaron las acacias.

Todo ha muerto,
la alegría y el bullicio,
los que fueron la alegría y el calor de aquella casa,
unos muertos y otros vivos que tenían muerta el alma,
se marcharon para siempre de la casa.




Nota: De las dos versiones, la primera, la de María Dolores Pradera, es la que conocí hace años y es mi preferida. Fue grabada y publicada en LP, con la portada que aparece más arriba, en 1970. La segunda, la de Raphael, la acabo de conocer recientemente, no sabía que hubiere grabado esta canción, pero apareció en un disco de 1975 que llevaba el título de "Recital Hispanoamericano" y en el que estaba acompañado por "Los Gemelos". El vídeo es una actuación en televisión en el año 1979.

miércoles 30 de abril de 2008

DE UN MUNDO RARO - José Alfredo Jiménez

"De un mundo raro" es una maravillosa canción de desamor compuesta en 1954 por el gran compositor y cantante mexicano José Alfredo Jiménez. De esta canción, como de tantas otras del mismo autor, se han hecho cientos de versiones tanto en su tierra natal México, como en el resto de países de habla hispana.

José Alfredo Jiménez Sandoval nació en Dolores Hidalgo, en el estado mexicano de Guanajuato, en 1926, en donde pasó los primeros años de su vida. A la muerte de su padre, farmacéutico de profesión, emigró en compañía de su familia a la Ciudad de México. Desde niño tuvo que contribuir a la economía familiar desempeñando numerosos oficios, incluso llegó a ser portero de fútbol en un par de equipos de la primera división mexicana.

Siendo todavía adolescente empezó a componer sus primeras canciones, aunque su oportunidad le llegó en 1948, año en el que un par de intervenciones en la emisora radiofónica XEW-AM lo catapultaron a la fama. No tenía educación musical, pero sus canciones y la repercusión que tuvieron, así con la interpretación de las mismas por los más destacados cantantes del momento -Jorge Negrete, Pedro Infante, Chavela Vargas, Javier Solís, Vicente Fernández, Lola Beltrán, Miguel Aceves Mejías o Pedro Vargas- lo convirtieron en el compositor de canción ranchera más importante e influyente de todos los tiempos.

DE UN MUNDO RARO
(José Alfredo Jiménez)

Cuando te hablen de amor y de ilusiones
y te ofrezcan un sol y un cielo entero
si te acuerdas de mi no me menciones
porque vas a sentir amor del bueno.

Y si quieren saber de tu pasado
es preciso decir una mentira
di que vienes de allá de un mundo raro
que no sabes llorar
que no entiendes de amor
y que nunca has amado.

Porque yo adonde voy
hablaré de tu amor
como un sueño dorado,
y olvidando el rencor
no diré que tu adiós
me volvió desgraciado.

Y si quieren saber de mi pasado
es preciso decir otra mentira,
les diré que llegué de un mundo raro,
que no se del dolor,
que triunfe en el amor
y que nunca he llorado.

A continuación les presento tres versiones, en tres vídeos, de esta canción maravillosa; la primera de su autor, el genial compositor mexicano José Alfredo Jiménez; la segunda de Lola Flores, de la película "La Faraona", rodada en México a mediados de la década de los cincuenta; y la tercera de Chavela Vargas, en un recital ofrecido en Madrid al final de la década de los noventa.

José Alfredo Jiménez

Lola Flores

Chavela Vargas

lunes 31 de marzo de 2008

Uncastillo

Uncastillo es una de las “Cinco Villas” que dan nombre ha esta comarca zaragozana. En la actualidad, no llegan al millar los habitantes que residen en esta villa. Desde comienzos del siglo pasado, en poco más de cien años, ha perdido dos terceras partes de su población. Al debilitarse su importancia como centro de comercio con los pueblos colindantes -por motivos como la emigración hacia las ciudades y el mejoramiento de las vías de comunicación- perdió su penúltima batalla. Porque muchas han sido las batallas que se han jugado en estas tierras, ya que la grandeza de Uncastillo se remonta a épocas muy anteriores, a cuando hace más de mil años fue concebida como una plaza militar, y se convirtió, durante varios siglos, en uno de los bastiones más importantes de la frontera del Reino de Aragón.

Pero la historia de Uncastillo esta escrita en sus piedras; tatuada en sus casas, palacios e iglesias; impregnada en sus plazas y callejuelas; marcada en lo poco que queda de su castillo inexpugnable durante tantas guerras. Dejarse llevar sin rumbo por sus calles te va sumergiendo poco a poco en un pasado remoto, en tiempos en donde la vida se vivía de otra forma y el futuro se abría paso a martillazos. Martillazos que iban convirtiendo a esta villa en una de las más representativas del Románico aragonés, como nos cuentan las piedras de sus edificios.

Pero, a su vez, este viaje hacía el futuro llevaba implícito el germen del abandono, pues en la medida que el Reino se fue consolidando y la frontera avanzando hacia el sur, la importancia de esta villa fue decreciendo en la misma proporción en que se iba alejando la línea fronteriza. Las fértiles tierras del Valle del Ebro estaban a la vista y cerca, muy cerca, la joya de la corona, Zaragoza.

Como en tantas ciudades, como en tantas villas y enclaves históricos, los momentos de mayor esplendor han significado el comienzo de su decadencia. Es el ciclo de la vida. Uncastillo no podía quedar al margen de esta ley natural. Al menos quedan sus piedras. Que se conviertan en trinchera para poder ganar la última contienda, la batalla de la memoria.

La música que acompaña el vídeo proviene de otro enclave de la reconquista aragonesa, Graus, en la provincia de Huesca. Se trata de la "Danza de las Cintas", también conocida como "La Zaida". Esta danza forma parte del "Dance de Graus" y sirve de acompañamiento al tradicional "Baile de las Cintas". La versión que presentamos esta interpretada por "En Clave de Folk", grupo de música aragonesa que introduce en sus arreglos una concepción musical y una instrumentación moderna, con el objetivo de acercar las melodías tradicionales de nuestro folklore hacia sonoridades distintas.


miércoles 27 de febrero de 2008

Mercedes Sosa - Alfonsina y el mar

Hay canciones que cobran vida y se identifican con una voz, este es el caso de Mercedes Sosa y “Alfonsina y el mar”. Seguramente será una de las canciones más versionadas del folklore argentino, tanto por músicos del propio país como del extranjero, seria una lista demasiado larga si me propusiera nombrar los innumerables artistas que lo han hecho, no voy ha hacerlo, tan sólo decir que ninguna de las versiones que he escuchado me llega tanto, me conmueve de la forma que lo hace esta, me transporta hacia un encantamiento acompasado de rumor de olas, me sumerge en un mar de sensaciones íntimas como lo hace la original, la primera, la realizada por la “Negra” Sosa, allá por el año 1969, el mismo año en que fue compuesta esta zamba. Seguramente será por el timbre de su voz, oscuro y cálido, o por su perfecta entonación, o por la cadencia de su pronunciación, o por el conjunto de cualidades que la hacen una voz que me pellizca los sentidos y me conmueve.

Mercedes Sosa nació en San Miguel de Tucumán, el 9 de julio de 1935, de ascendencia mestiza de franceses y quechuas. A los quince años ganó un concurso de una radio local y fue contratada durante dos meses, a partir de ahí comienza su carrera. Su primer disco, “La voz de la zafra”, data del año 1959, pero su lanzamiento artístico se produjo seis años más tarde, en 1965, cuando se publica su segundo trabajo discográfico, “Canciones con fundamento”, a partir de ese momento se convierte en referencia del movimiento de la nueva canción argentina. Su colaboración en 1969 con el compositor y pianista Ariel Ramírez y el doctor Félix Luna, poeta y letrista, nos dejó el primero de los dos discos que grabaron conjuntamente, “Mujeres Argentinas”, en donde aparecía la canción objeto de esta entrada, “Alfonsina y el mar”.

No voy a extenderme en la biografía de Mercedes Sosa, es fácil acceder a ella en la red para el que tenga interés, tan sólo decir que su carrera se prolonga hasta nuestros días y que ha recorrido los escenarios de todo el mundo recogiendo aplausos y todos los premios y condecoraciones que puedan imaginarse, y que su discografía nos reporta más de cuarenta discos de larga duración, el último, “Corazón libre”, que data del año 2005.

Ahora es preciso centrarse en la otra protagonista de esta historia, en Alfonsina, esa mujer argentina que inspiró la poesía del doctor Félix Luna y la música de Ariel Ramírez.

Un sábado, el 22 de octubre de 1938, una mujer de 46 años deambula en Buenos Aires hacia la estación de trenes, saca un billete, sólo de ida, para Mar del Plata. Se instala en una modesta residencial con el borroso designio de suicidarse. Se dice que está enferma, cansada y anhela la muerte como una liberación. Quizás, en un banco desmantelado ocupa largas horas en repasar su vida. Tal vez emplea su tiempo en redactar el poema, "Voy a dormir":

Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera;
una constelación; la que te guste;
todas son buenas; bájala un poquito.

Déjame sola: oyes romper los brotes...
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases

para que olvides... Gracias. Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido...

Va al correo y envía el poema al periódico La Nación. El lunes permanece la noche en vela con su confusión moral. Es probable que se escucharan gritos de rebeldía y palabras de sumisión. Habla consigo misma. Redacta una carta a su único hijo, Alejandro, de 26 años. A la una de la noche sale, va hacia la playa de La Perla y lentamente se internó en el mar. Horas más tarde, dos jóvenes obreros que paseaban por la orilla encontraron su cuerpo. Era Alfonsina Storni, una de las más importantes poetas del siglo.

Alfonsina Storni era géminis, nacida en el año 1892. Dragón de fuego. Dijo alguna vez: «me llamaron Alfonsina, que quiere decir dispuesta a todo». Nació en un cantón de la Suiza italiana. Su familia se estableció en San Juan y más tarde, en 1901, se mudan a Rosario. Cuando Alfonsina tiene diez años, el negocio familiar es el "Café Suizo", donde la niña lava platos y sirve las mesas. Su padre, depresivo y alcohólico, fallece en 1906. Alfonsina, que no para de escribir poemas, trabajó como cocinera y obrera de un taller de gorras. Se dedicó un poco al teatro y terminó por hacerse maestra.

A los 19 años ya escribe, recita, y publica en revistas. Y entonces, el amor. Alfonsina tuvo un romance, en una velada literaria en Santa Fe, y del romance tuvo un hijo, Alejandro, en 1912. Madre soltera y feminista, se traslada a Buenos Aires. En 1920 gana el Primer Premio Municipal de Poesía y el Segundo Premio Nacional de Literatura por “Languidez”. En 1926 se editan “Poemas de amor”. En 1934, publica “Mundo de siete pozos” y en 1938, “Mascarilla y trébol”, su último libro.

Alfonsina Storni, vocera de los derechos civiles de la mujer e impulsora de la Sociedad Argentina de Escritores, es generosa en amistades. Leopoldo Lugones, Amado Nervo, Juana de Ibarbourou, Gabriela Mistral, se encontraban entre sus amistades, con Horacio Quiroga mantuvo una relación más íntima. A Federico García Lorca lo conoció en 1933, cuando este fue a Buenos Aires a dirigir su obra “Bodas de Sangre”.

En el verano del 1935, supo la temible noticia: tenía cáncer de mama. Fue operada, pero el cáncer continuó. Pasó depresiones. Desde entonces llama al mar en sus poemas y habla del abrazo de la mar y de la casa de cristal que la espera allá en el fondo, en la avenida de las madréporas. El suicidio contagia el ambiente. En 1937 Horacio Quiroga también se enferma de cáncer. Una medianoche toma su ración de cianuro. Alfonsina Storni lo despidió con versos conmovedores: "Morir como tú, Horacio / en tus cabales / y así como en tus cuentos / no está mal". Luego Leopoldo Lugones se envenena. Al fin, el mar la pidió a ella. En el lugar donde bajó dispuesta a todo, un lunes por la noche, hay una estatua en su honor, que mira el mar.


Alfonsina y el mar
(Ariel Ramírez - Félix Luna)

Por la blanda arena que lame el mar
su pequeña huella no vuelve más,
un sendero solo de pena y silencio llegó
hasta el agua profunda,
un sendero solo de penas mudas llegó
hasta la espuma.

Sabe dios que angustia te acompaño,
que dolores viejos callo tu voz,
para recostarte arrullada en el canto
de las caracolas marinas,
la canción que canta en el fondo oscuro del mar
la caracola.

Te vas Alfonsina con tu soledad,
que poemas nuevos fuiste a buscar,
una voz antigua de viento y de sal
te requiebra el alma y la esta llevando
y te vas hacia allá como en sueños,
dormida, Alfonsina, vestida de mar.

Cinco sirenitas te llevarán
por caminos de algas y de coral
y fosforescentes caballos marinos harán
una ronda a tu lado,
y los habitantes del agua van a jugar
pronto a tu lado.

Bájame la lámpara un poco más,
déjame que duerma, nodriza, en paz
y si llama él no le digas que estoy
dile que Alfonsina no vuelve,
y si llama el no le digas nunca que estoy,
di que me he ido.

Te vas Alfonsina con tu soledad
que poemas nuevos fuiste a buscar,
una voz antigua de viento y de sal
te requiebra el alma y la esta llevando,
y te vas hacia allá como en sueños,
dormida, Alfonsina, vestida de mar.